Madrid, 10 de septiembre de 2026.-
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La creciente penetración de la IA en los jóvenes coincide con los peores resultados en la historia del recién publicado informe PISA
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En época estival (julio y agosto) se detecta una caída, lo que confirma su elevado uso en el entorno escolar y académico
Esta semana han podido conocerse los resultados del informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes), situándose entre los peores de su historia para España. Y es que los estudiantes españoles se encuentran por debajo de la media de la OCDE y de la UE en todas las competencias medidas.
Entre las casuísticas a tener en cuenta en este escenario, destaca el creciente uso de IA generativa por los jóvenes españoles y por la sociedad en general. La penetración de las herramientas de inteligencia artificial ya alcanza el 62% en la población española, casi 20 puntos porcentuales más que el año pasado. También se ha incrementado el tiempo dedicado en una media de 15 minutos mensuales.
Así lo revelan los datos de GfK DAM, medidor oficial del consumo digital en España, según los cuales los jóvenes en edad escolar constituyen el segmento de edad que realiza un consumo más intensivo en las plataformas de IA. Concretamente, este grupo ostenta la cobertura más elevada: cerca del 80% de los jóvenes son usuarios habituales de la IA.
La IA, un acompañamiento habitual en el entorno académico
No cabe duda de que el impacto de la inteligencia artificial generativa es muy notable. Su tasa de adopción, que se sitúa en 2,5 años, ha sido la más rápida de la historia, superando a otras tecnologías y dispositivos como el Smartphone (5 años), las redes sociales (8 años) o hasta el propio Internet (15 años).
Su alcance es transversal a todos los grupos de edad en la sociedad, aunque es cierto que los jóvenes son quienes están liderando esta transformación tecnológica. De hecho, también son ellos los que más tiempo invierten en su uso, rozando las 3 horas y media por persona al mes, superando ampliamente la media poblacional (2 horas y 32 minutos).
Además de disponer de un perfil muy digitalizado, otro factor que influye en este amplio uso es la aplicación de la IA en labores y tareas del ámbito académico. De hecho, el análisis de GfK DAM revela una caída de la media del tiempo dedicado a la inteligencia artificial en verano, estando por debajo de las 2 horas mensuales por persona.
La reducción del uso durante los meses estivales refuerza la estrecha vinculación entre la inteligencia artificial y la actividad académica de los más jóvenes. Un comportamiento que anticipa el creciente protagonismo de estas herramientas en las aulas y que seguirá marcando el debate sobre su papel en la educación en los próximos años.
